miércoles, 25 de mayo de 2011





No eres feliz contigo misma.

domingo, 22 de mayo de 2011

un poquito

Salió corriendo como si estuviera sola en casa, pero así se sentía con esos fantasmas que no la tomaban en cuenta. Eufórica como cada vez fue su saludo y luego de las formalidades pudieron fluir como de costumbre, aunque tantos segundos ocuparon espacio entre ellos, no fue decisión que tomaran, solo se dio.
Fueron tan inmensamente plenos, que solo horas más tardes se sonrojó al pensar que era la primera vez que él titubeaba en algo así. Y sonrió. Se contentó y se lo guardó bien profundo pero encima de sí, para verlo cada vez que quisiese, pero que nadie más.
Ahora que tiene mayor conocimiento de cuánto le ama.

tarde sin sombras

Sus pies fueron como plomo ante la petición, de todos modos iría; secretamente se daba un gusto al reclamar con gruñidos. Arrastró a su hermana pequeña con ella, atravesó la reja ya con el cambio en el bolsillo y se dispusieron a cruzar.
Llegaron a la entrada del recinto y se le aceleró el corazón. No conocía a nadie, pero deseaba hacerlo. Como sea titubeó, pasaron cientos de historias posibles en el lapsus de minutos dentro, frente al muchacho que en nada se asemejaba a nadie. Al salir se enfadó con sigo misma por no decir nada más que hiciera que el chico no la pasara por alto, pero las cientos de historias se convertían en miles y millones, sin dejar espacio a nada más.
Sin embargo sonrió y corrió por su vida como siempre con su hermana pequeña y siguió el resto de los días como si nada hubiese ocurrido esa tarde. Y si se piensa más, nada pasó.

lunes, 16 de mayo de 2011

Fue

Tuvimos que separar la nube por cuestiones externas. Podíamos vernos mucho menos a lo lejos de lo que acostumbrábamos... entonces fue cuando yo comencé a preguntarme muchas cosas por cosas obvias... Nunca fue aprensible, y creo que ya no lo sentía así como necesitaba, por lo que me dí muchas vueltas... Y en una se esas vueltas terminé aquí, sentada y escribiendo en pasado como si ya no fuera presente, con tu conversación en la siguiente pestaña...

jueves, 12 de mayo de 2011

El esqueleto avanzó a pesar de todo, a gacha, como un zorro por los matorrales en vez de ir por el camino a pesar de no ver ningún animal salvaje.
Luego de una semana se permitió parar a suspirar y el suspiro implica un lloriqueo aunque sea en silencio, aunque no caigan lágrimas, está.
Cuando ya no podía más, su cuerpo cedió al sueño y al despertar parecía tener más marcas de sueño en la cara. El pelo estaba totalmente descuidado, lo contrario a su vida corriente. "Eso es del pasado". Ahora, hay que llegar.
Anduvo así por tiempo imperceptible. De niña le quedaba el nombre, un recuerdo.
Hasta que lo vislumbró, la noche cesó por fin y tuvo que cerrar los ojos hasta acostumbrarse a la enorme estrella que alumbró todo. Las chacras se secaron con el paso de las horas.
Se quitó el enorme abrigo y sintió una extraña sensación.
Quién era él?