martes, 5 de enero de 2010

a la vuelta de la hoja

La pregunta se veia venir, ya me atormentaba la respuesta hasta qe su boca la dejó caer y sentí la mancha en mi cara, sentí romperse un poco ese núcleo a pesar de que el trataba de mantenerlo con confianza, a mí me hacía anhelar mi frialdad. Me incomodaba tanto que preferí abrir los ojos de una vez por todas y quedarme con solo ese recorte de inconciente.
Y una vez más me odié a mí misma por no soportar cosas que son parte de la vida.

2 comentarios:

Karlation dijo...

Es tan complicado aceptar que deben ser parte de la vida

Un ilusionista empedernido. dijo...

Son parte de uno pedazos pequeños de tu cuerpo de tu alma... Es mejor abrir los ojos a mantenerlos cerrados y hundirte en ese calvario...