sábado, 20 de junio de 2009

Ayer abrí los ojos y nada se asemejaba a lo qe dejé con mis ojos cerrados, todo era bello, perfecto y más qe eso. Lo malo qe me hizo cerrarlos eran puntos qe no se veían al lado del precioso brillo de las gotas con el rocio y las primeras luces de la mañana, qe trae la esperanza...
No necesitaría más, maldita ambición natural.

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